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Escoliosis

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Por Danna Martínez

Junio es el Mes Nacional de Concientización sobre la Escoliosis. Este trastorno a menudo puede causar complicaciones a quienes lo padecen. Es fundamental informar sobre las características de esta condición para detectarla y continuar con el tratamiento indicado.

La palabra escoliosis se deriva del griego skolios y el sufijo sis. Skolios significa torcido y hermana se refiere a acción. La escoliosis es una curvatura lateral de la columna. La curvatura tiene generalmente la forma de una “S” o una “C”.

La columna está formada por una serie de huesos llamados vértebras. El cartílago es un tejido elástico. Este tejido se encarga de unir las vértebras, permitiendo el estiramiento, la flexibilidad y el equilibrio de la columna. Sin embargo, en el caso de la escoliosis, el conjunto de vértebras no forma una línea recta. En cambio, las vértebras forman curvas.

De acuerdo a La Organizacion Kids Health, “los médicos miden la curvatura de la escoliosis en grados.” Hay curvaturas leves, moderadas y severas.

Existen diferentes tipos de escoliosis. En la mayoría de los casos, la escoliosis se genera en el transcurso de la niñez hasta la pubertad. La escoliosis más común se llama idiopática; Suele detectarse al inicio de la pubertad. De acuerdo con el Hospital Shriner, “la escoliosis presenta los siguientes síntomas:”

  • Un omóplato más arriba que el otro.
  • La cabeza no parece centrada con respecto al resto del cuerpo.
  • Caderas desiguales o una de ellas más prominente.
  • Costillas que sobresalen.
  • Dificultad para respirar por la reducción del área disponible para la expansión pulmonar.
  • Dolor y molestias en la espalda.
  • Cuando la persona se inclina hacia adelante, los laterales de la espalda parecen tener diferencias de altura.

El origen de la escoliosis es indeterminado. Algunos científicos rechazan la idea de que se deba a una mala postura o al levantar objetos pesados. En cambio, la escoliosis se considera una condición genética.

Estas caracterizaciones detectan el nivel de daño que puede causar en el cuerpo de una persona. Las curvas mínimas no suelen causar problemas importantes. Sin embargo, las curvas más pronunciadas pueden causar dolor, dañar las articulaciones y causar artritis.

Otros efectos suelen ser daños cardíacos y pulmonares. En el peor de los casos, se puede ver que el cuerpo del paciente no puede realizar las tareas vitales del organismo. Como la respiración y los latidos del corazón.

El tratamiento de la escoliosis depende de diferentes aspectos del paciente. Algunos de estos son la edad, el potencial de crecimiento, el nivel, la gravedad y la ubicación de la curvatura. Actualmente, no existe prevención para la escoliosis. Sin embargo, los tratamientos buscan frenar el avance de la curva, evitando daños nocivos para la salud. Es por este motivo que la detección precoz de la escoliosis es fundamental.