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Palabra del Día: Circulación

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Por Danna Martínez

La circulación es el proceso dentro del cual se transportan diversos elementos para cumplir con un objetivo o tarea específica. Este sistema requiere una elaboración compleja y puede adaptarse a diferentes contextos.

El término circulación proviene del latín circulatio. La palabra en latín designa el acto de fluir en un círculo. La circulación tiene una fuerte conexión con la figura del círculo ya que no tienen fin. Dentro del análisis etimológico, la circulación se considera un proceso que finaliza en el mismo punto en que comienza.

El representante más típico de la circulación es el cuerpo humano. De hecho, este método se llama sistema circulatorio y es un proceso vital. La sangre dentro de nuestro cuerpo circula constantemente de un lugar a otro, transfiriendo al organismo todos los nutrientes y sustancias necesarios.

Este elaborado sistema requiere que los elementos principales funcionen; entre estos se encuentra la sangre, los vasos y el corazón. La sangre contiene oxígeno y nutrientes, así como dióxido de carbono y productos de desecho. Por otro lado, los vasos funcionan como medio por donde se transporta la sangre. Los vasos también comunican sangre a través de los órganos, células, músculos y huesos. Por último, pero no menos importante, está el corazón, nuestra pieza central del sistema circulatorio. El corazón bombea la sangre por todo el circuito de los vasos y mantiene el ritmo en nuestra vida.

Además del sistema circulatorio del cuerpo, existen otros procesos circulatorios complejos presentes en nuestra vida diaria.

El transporte es un ejemplo que se relaciona fuertemente con el sistema del cuerpo. Las personas circulan por todo el territorio mientras realizan tareas específicas para su mantenimiento. Además, las carreteras y avenidas sirven como medio por donde se mueven los automóviles, camiones y muchos vehículos.

Otro ejemplo de circulación es la transferencia de dinero. Cuando se trata de economía, la circulación también es imperativa. Entre más gasto y más inversión, hay más procesos económicos. Por tanto, existe una circulación de riqueza más extendida.

La buena circulación depende de mantener un ritmo constante y mantener todas las piezas en funcionamiento.