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Word of the Day: Prototype

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by Danna Martinez 

“If a picture is worth a thousand words, a prototype is worth a thousand meetings.” -Proverb.

Prototypes are the first verified exhibition of our ideas; they are represented in figures, models, and 3D inventions. Frequently, inventors embody their thoughts to look at them from another perspective. This technique may improve the development and improvement of various projects.

The earliest use of the word prototype meant “original.” Prototypes are the idea from which other variants originate. As exposed in its etymology, the word prototype conveys the Greek roots protos and typos; first and impression, respectively. The term prototype has conservated its initial significance throughout the years, alluding to the “primal version of something.”

Prototypes work quite strongly as the base idea for a functional object. Machinery, as well as toys and products on the market, are some areas of invention that use prototypes and test designs before finding their final result.

The first copies of an invention are, in general, the most critical pillars in its development. Starting with a prototype, the inventor is able to visualize his own idea “out of his mind.” By embedding his project in the physical environment, an inventor can begin to play and work with his idea’s design and functionality. Likewise, having a better perception of their product makes it easier for inventors to recognize flaws or details not previously thought of.

Despite being the essence of an idea, the prototype must go through a series of filters and evaluations. In prototypes aimed at the market, it is necessary to do a follow-up and series of tests to verify the effectiveness and correct performance of the product.

On rare occasions, inventors find precisely what they want to share in their prototype. While it is true, prototypes are the latent and faithful representation of an idea; a prototype can make the inventor realize either the opportunity it has to be better or the need to change its aim.

The world of prototypes is a vast field of opportunity. What was a bad idea for some, in the beginning, may perhaps be an innovation for others. It is worth noting that, in many cases, a product’s key to success is not the prototype and not even the inventor, but the correct way the idea is developed. A prototype does not become successful for the simple fact of being an “original” idea but because of the significance that allowed it to innovate.


Palabra del Día: Prototipo

por Danna Martinez

“Si una imagen vale más que mil palabras, un prototipo vale más que mil reuniones”. -Proverbio.

Los prototipos son la primera exhibición verificada de nuestras ideas; están representados en figuras, modelos e invenciones en 3D. Con frecuencia, los inventores encarnan sus pensamientos para mirarlos desde otra perspectiva. Esta técnica puede mejorar el desarrollo y la mejora de varios proyectos.

El primer uso de la palabra prototipo significaba “original”. Los prototipos son la idea de la que se originan otras variantes. Como se expone en su etimología, la palabra prototipo transmite las raíces griegas protos y errores tipográficos; primera e impresión, respectivamente. El término prototipo ha conservado su significado inicial a lo largo de los años, aludiendo a la “versión primaria de algo”.

Los prototipos funcionan con bastante fuerza como la idea base de un objeto funcional. La maquinaria, así como los juguetes y productos en el mercado, son algunas áreas de invención que utilizan prototipos y prueban diseños antes de encontrar su resultado final.

Las primeras copias de una invención son, en general, los pilares más críticos en su desarrollo. Comenzando con un prototipo, el inventor es capaz de visualizar su propia idea “fuera de su mente”. Al integrar su proyecto en el entorno físico, un inventor puede comenzar a jugar y trabajar con el diseño y la funcionalidad de su idea. Asimismo, tener una mejor percepción de su producto facilita que los inventores reconozcan fallas o detalles en los que no se había pensado previamente.

A pesar de ser la esencia de una idea, el prototipo debe pasar por una serie de filtros y evaluaciones. En prototipos dirigidos al mercado, es necesario hacer un seguimiento y una serie de pruebas para verificar la efectividad y correcto funcionamiento del producto.

En raras ocasiones, los inventores encuentran precisamente lo que quieren compartir en su prototipo. Si bien es cierto, los prototipos son la representación latente y fiel de una idea; un prototipo puede hacer que el inventor se dé cuenta de la oportunidad que tiene de ser mejor o de la necesidad de cambiar su objetivo.

El mundo de los prototipos es un vasto campo de oportunidades. Lo que fue una mala idea para algunos, al principio, tal vez sea una innovación para otros. Vale la pena señalar que, en muchos casos, la clave del éxito de un producto no es el prototipo, ni siquiera el inventor, sino la forma correcta en que se desarrolla la idea. Un prototipo no se vuelve exitoso por el simple hecho de ser una idea “original” sino por el significado que le permitió innovar.