04/21/2024
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By Danna Martínez

We all have a friend who has a hard time making decisions. Sometimes this friend is just annoying. But, in some cases, people feel insecure deciding because they set the same value on their options. This feeling has a name and explanation; it’s ambivalence and describes how two opposite positions affect one entity.

The Latin roots of the word ambivalence are ambo and valentia. The word “ambo” means both. On the other side, “valentia” refers to physical strength. However, ambivalence is a neologism, ergo, a “lately” coined word or expression. The Swiss psychiatrist Eugen Bleuer minted this term around 1910. For Dr. Bleuer, this term was intended to explain the possibility of assuming contradictory feelings.

Ambivalence is a state of mind where one person explores two different responses at the same time. This tendency is considered schizophrenic and inconsistent. When a person deals with ambivalence, he assumes two opposing views with the same intensity. Ambivalence is related to a person’s feelings. Generally, hate and love. These feelings are opposed; however, an ambivalent person can experience hate and love toward an object, situation, or another person. Ambivalence can be transitory or permanent.

Sigmund Freud, the father of Psychoanalysis, studied this tendency as well. In his studies, Freud related life and death instead of hate and love. In this approach, he will emphasize how two adverse positions are constantly influencing an individual—life as well as death attempt to be incorporated in the same character.

Other scientists compare ambivalence with teenagers. Usually, teenagers struggle with their personalities and wonder who they want to be. This fight is the product of the ambivalence between childhood and adulthood.

The examples mentioned above have one primary connection; they’re contradictory impulses that emerge by one person. Accordingly, hate and love have a mutual dependence; they need each other to exist.

Ambivalence is a common experience in our society. There are moments when we feel multiple emotions regarding someone or something; this is ambivalence.


Palabra del Día: Ambivalencia

Por Danna Martínez

Todos tenemos un amigo que tiene dificultades para tomar decisiones. A veces, este amigo es simplemente molesto. Pero, en algunos casos, las personas se sienten inseguras al decidir porque dan el mismo valor a sus opciones. Este sentimiento tiene un nombre y una explicación; es ambivalencia y habla de cómo dos posiciones opuestas afectan a la misma entidad.

Las raíces latinas de la palabra ambivalencia son ambas y valentía. La palabra “ambón” significa ambos. Por otro lado, “valentía” se refiere a la fuerza física. Sin embargo, la ambivalencia es un neologismo, ergo, una palabra o expresión acuñada “últimamente”. El psiquiatra suizo Eugen Bleuer acuñó este término alrededor de 1910. Para el Dr. Bleuer, este término pretendía explicar la posibilidad de asumir sentimientos contradictorios.

La ambivalencia es un estado mental en el que una persona experimenta dos respuestas diferentes al mismo tiempo. Esta tendencia se considera esquizofrénica e inconsistente. Cuando una persona se enfrenta a la ambivalencia, adopta dos puntos de vista opuestos con la misma intensidad. La ambivalencia está relacionada con los sentimientos de una persona. Generalmente, odio y amor. Estos sentimientos se oponen; sin embargo, una persona ambivalente puede experimentar odio y amor hacia un objeto, situación u otra persona. Este estado mental puede ser temporal o permanente.

Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, también estudió esta tendencia. En sus estudios, Freud relacionó la vida y la muerte más que el odio y el amor. De esta forma, el destacó cómo dos posiciones adversas están influyendo constantemente en un individuo: la vida y la muerte intentan incorporarse en un mismo personaje.

Otros científicos comparan la ambivalencia con los adolescentes. Los adolescentes a menudo luchan con sus personalidades y se preguntan quiénes quieren ser. Esta lucha es producto de la ambivalencia entre la niñez y la edad adulta.

Los ejemplos mencionados anteriormente tienen una conexión principal; son impulsos contradictorios que surgen de una sola persona. En consecuencia, el odio y el amor dependen el uno del otro; se necesitan el uno al otro para existir.

La ambivalencia es una experiencia común en nuestra sociedad. Hay momentos en los que sentimos múltiples emociones con respecto a alguien o algo; esto es ambivalencia.

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